Tormenta invernal fern estados unidos

Tormenta invernal histórica Fern pone en jaque a Estados Unidos: nieve, hielo y frío extremo amenazan a más de 160 millones de personas durante todo el fin de semana.

Una enorme tormenta invernal, bautizada Fern, mantiene en vilo a Estados Unidos, donde más de la mitad del país se prepara para un fin de semana marcado por nevadas intensas, hielo peligroso y temperaturas gélidas consideradas entre las más extremas de la historia del país.

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Las autoridades meteorológicas emitieron alertas que se extienden desde el sur hasta el noreste del territorio, con avisos de condiciones potencialmente históricas en cantidad de nieve y acumulaciones de hielo.

El sistema comenzó a organizarse sobre las Llanuras del sur y el centro y se desplaza ahora en un amplio corredor que abarca millas de kilómetros, desde Texas y Oklahoma hasta la costa este, incluyendo grandes centros urbanos como Dallas, Kansas City, Washington, Filadelfia y Nueva York.

En varias de estas áreas se proyectan acumulaciones de nieve superiores a los 30 centímetros, combinadas con lluvia helada y aguanieve, un cóctel que puede paralizar el transporte y la actividad económica durante días.

Temperaturas mínimas récord

El Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos advirtió que más de 160 millones de personas se encuentran bajo algún tipo de alerta invernal, entre avisos por tormenta de nieve, hielo y frío extremo. En algunos estados del Medio Oeste y el norte, como Minnesota, Wisconsin e Illinois, se esperan marcas térmicas hasta 16 grados por debajo de los valores habituales para la época, con mínimas que podrían descender por debajo de los -20 °C.

Transporte colapsado

El impacto ya se siente con fuerza en la red de transporte aéreo: se cancelaron más de 1.300 vuelos en aeropuertos clave como Atlanta, Dallas, Nueva York y Chicago, y las principales aerolíneas emitieron flexibilizaciones para que los pasajeros reprogramen sus viajes sin penalidades. Los expertos advierten que el número de cancelaciones podría aumentar a medida que la tormenta avance hacia el noreste y empeoren las condiciones de visibilidad y hielo en pistas y accesos.

En tierra, los estados más expuestos desplegaron cuadrillas de emergencia, reforzaron el parque de quitanieves y esparcieron sal en rutas y autopistas para mitigar la formación de hielo, mientras que varios gobernadores decretaron el estado de emergencia para agilizar recursos. Las autoridades insisten en que la población evite los desplazamientos no esenciales y se abastezca de alimentos, agua y suministros básicos ante la posibilidad de quedar aislada por cortes de ruta o interrupciones en el transporte público.

Cortes de luz

El riesgo de cortes de energía es otro de los focos de preocupación, sobre todo en el sur de Estados Unidos, donde la infraestructura eléctrica es más vulnerable al peso del hielo sobre cables y postes. El Departamento de Energía y proveedores regionales activaron protocolos especiales para responder a posibles apagones prolongados, que podrían dejar a millas de hogares sin calefacción en medio del temporal.